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lunes, 14 de mayo de 2018

Los medios de comunicación y la imagen corporal


 

¿Cómo los medios masivos de comunicación han distorsionado la percepción que tenemos de nuestros cuerpos?


Por: Katia Cruz Manuel


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Los medios de comunicación masiva (a lo que a partir de aquí nos referiremos como medios) ya sea Internet, prensa escrita, televisión u otros sirven para llevar información a una gran cantidad de personas, pasando de un receptor individual a un receptor colectivo de una manera rápida, algo que ha cobrado mucha fuerza en los últimos tiempos.

Ahora bien, a pesar de su carácter de masivos, podríamos decir que lo son sólo en cuanto a su receptividad, ya que quienes ejercen el poder de producir los discursos que los constituyen son sólo una minoría o un grupo en específico, el cual imprime necesariamente su modo de pensar el mundo en todo documento que produce (Madero Castro, 2017).

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Por lo anterior es importante señalar que  además del simple hecho de informar a las masas, los medios también juegan un papel importante en la formación social y cultural, así como en el comportamiento y la propulsión de ideas debido a su carácter universal y a que es una fuerza resultante de la realidad social y la cultura vigente, con esto dejamos a un lado el argumento de que los medios presentan lo que las personas demandan y nos centramos en el hecho de que la mayoría de las veces se nos imponen las ofertas.
El lenguaje de los medios llega a ser tan elaborado que se vuelve mágico. Entonces el punto de seducción está en el lenguaje, el cual con la repetición y la rapidez de los mensajes impregnados de los esquemas de la industria cultura cosifica al individuo. Tales técnicas imposibilitan simultáneamente la capacidad de pensar del individuo, así se vuelven pasivos y de manera alegre reciben los estereotipos que la industria tiene planeada para ellos, pues les es más fácil (Segoviano García, 2011).

Esto significa que el cuerpo es un medio de expresión altamente restringido, puesto que está muy mediatizado por la cultura y expresa la presión social que tiene que soportar. La situación social se impone en el cuerpo y lo ciñe a actuar de formas concretas, así, el cuerpo se convierte en un símbolo de la situación (Martínez Barreiro, 2004).

Es así como la industria mediática y la cultura (previamente manipulada) crea cánones y acondicionamientos que van cambiando a lo largo del tiempo. Tenemos entonces que en la actualidad lo que nos caracteriza como sociedad (principalmente la occidental u occidentalizada) es el famoso culto al cuerpo, a la delgadez y la belleza (ésta en términos de perfección y la perfección entendida a su vez como delgadez, finura, etc.), evitando así el sobrepeso, la flacidez o simplemente evitando todo lo que no sea perfecto.

Nos vemos sometidos a una nueva forma de presión: La belleza física y la delgadez, que se vuelven una virtud a cultivar, algo que tenemos que adquirir para evitar ser segregado. Se nos venden dietas detox, rápidas, restrictivas, cremas para quemar grasa, pastillas, estimulantes, membresías de gym, pero sobre todo se nos vende la idea de que estar delgado es estar sano sin importar si esto es realmente cierto o no.
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Los medios de comunicación se han convertido en una caja de resonancia y nos inundan de mensajes y publicidad y los spots comerciales venden la imagen del cuerpo como condición suprema del éxito y la felicidad (Romero Croce, 2012).

Entonces podemos preguntarnos ¿quién valida nuestros cuerpos?, ¿quién impuso el modelo que la sociedad tanto busca? Claro que los medios tienen mucho peso en la creación de la imagen corporal, claro que son capaces de imponer una tendencia para generar demanda, el problema radica en que dentro de los medios no sólo nos inundan de publicidad manipuladora si no también nos muestran “información supuestamente confiable”, información que sustenta a la publicidad.

Vemos en revistas, programas televisivos, páginas de internet etc., a expertos hablando sobre nuestros cuerpos nos llenan de información “verídica” respaldando el culto a la delgadez y sobre cómo estar gordo trae consigo muchos problemas de salud, sin embargo esta información muchas veces sólo es publicidad disfrazada y al no haber regulación suficiente tendemos a creer en ella. 


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El cuerpo se ha convertido en objeto de culto; los parámetros de “estar sano” o “estar enfermo” han sido reempleados por imperativos tales como “tengo que estar bien”, “debo estar mejor” o “debo verme bien”. De este modo, «el sujeto construye su propia individualidad, desplazando el eje “ético” hacia un eje “estético”, no menos imperativo». Esta especie de coacción publicitaria es tan grande que, según Bruch, “hay una industria multimillonaria que se encarga de decir a la gente que no está en forma” (Romero Croce, 2012).

Vemos entonces que los medios de comunicación fungen un papel importante en la visión que tenemos de nuestro propio cuerpo y cómo nos vemos obligados a gastar energía, tiempo y dinero en el intento frustrante por alcanzar el cuerpo perfecto, la figura ideal e imposible. Vivimos en una sociedad eternamente insatisfecha con lo material, con lo físico, lo tangible, es por ello que ha surgido tanto el uso del maquillaje, la cirugía plástica, la ropa, la deformación del cuerpo hasta llegar al tipo ideal, el estandarizado y eterno 90, 60, 90.

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Promueven el ideal de delgadez difundiendo patrones de belleza que impactan especialmente en las mujeres. Si bien es un saber compartido que las estrellas y modelos son producto de numerosas intervenciones en el rostro y cuerpo (desde cirugía hasta maquillaje o ‘photoshop’), la mujer común pasa por alto estos datos y construye una imagen ideal de belleza imposible de alcanzar. Así, el modelo estético ideal de nuestra época se corresponde con una imagen distinta del cuerpo real de carne y hueso (Bazán & Miño, 2015)

Esta exposición continua a la publicidad que vende cuerpos delgados para después promocionar la venta de productos adelgazantes como medicamentos dietéticos, alimentos hipocalóricos, cirugías etc., a las revistas con figuras esbeltas promocionando dietas para tener un cuerpo de bikini para el verano, cómo bajar 20 kilos en un mes, artículos cobre cómo cambiar tu cuerpo o verte mejor y más tractiva, cómo organizar tu día para hacer todo y ser perfecta, nos llevan a interiorizar el ideal de belleza establecido y por ende nos crea una insatisfacción y una imagen distorsionada de nuestros cuerpos.

Por todo lo anterior estamos más expuestos a padecer trastornos alimenticios o de disociación corporal, buscando la delgadez imposible y saludable o posible y enferma. Hacemos todo por estar delgadas (os), creemos que es algo que queremos sin darnos cuenta que se nos ha impuesto. Sin embargo de qué sirve tener un “cuerpo sano y delgado” si tenemos la mente insana e insatisfecha con el peso que se ve en la báscula, porque no será suficiente, nunca lo será porque siempre habrá alguien más atractivo que nosotras (os), alguien con quien compararnos.
 


Las personas que padecen anorexia, bulimia, dismorfia corporal, vigorexia, ortorexia y demás en un principio no se creen enfermas e incluso algunas (os) de ellas (os) hasta lo inducen como un estilo de vida.  Un uso claramente patológico de Internet es el que caracteriza a los usuarios de sitios como la Red, “pro–ana” –pro anorexia–  ya sea en canales de youtube (aunque están más censurados) como en blogs o incluso microblogs como Tumblr donde la palabra censura se desconoce y que fomentan el desarrollo de la anorexia y otras patologías afines.

En ellos se dan instrucciones para iniciar y mantener la anorexia, se recomiendan ejercicios silenciosos (o que puedes hacer en la comodidad de tu cuarto sin que nadie se entere), medicamentos, dietas de 100 calorías o menos, se muestran imágenes que motivan a desarrollar la anorexia y se promocionan ‘grupos de autoayuda’ donde se compite por alcanzar el peso ‘ideal’, cada vez más bajo e incluso hasta te dan tips sobre cómo vomitar o que hacer en caso de un atracón.


Red pro-ana en Tumblr


La difusión del modelo corporal delgado va unida de modo inevitable a la promoción de insatisfacción corporal y, por lo tanto, al riesgo de desarrollar estos trastornos. Por lo tanto, la información que brindan los medios no es inofensiva. Hoy los periodistas son casi profetas. Todo lo que se publica es considerado cierto o al menos ‘algo habrá de cierto’ (Bazán & Miño, 2015).

En relación a la imagen corporal, a través de diversos estudios, se ha demostrado que un tercio de la autoestima se refiere a lo positiva o negativa que sea la imagen corporal. Esto se debe a que si a una persona no le gusta su cuerpo tampoco le gustará la persona que vive en él ya que es difícil que se aprecien cualidades separadas del aprecio del propio cuerpo (Ladero González, 2016).
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Los medios de comunicación pertenecen al grupo de factores socioculturales que influyen en la imagen que tenemos de nosotros y nuestro cuerpo ya que son un claro trasmisor de estereotipos corporales, lo que produce a una baja satisfacción corporal. Estos agentes de socialización tienen más poder en la infancia, en la adolescencia y en los neoadultos. El estereotipo fomenta el consumo, afecta la autoestima y refuerza los prejuicios y opiniones que tenemos sobre los objetos, las clases sociales, las instituciones e incluso sobre nosotros mismos.

En la actualidad este deseo (el de alcanzar el cuerpo ideal) se ve “cumplido”, es decir que a cualquier demanda que el sujeto posea, el mercado estará dispuesto a brindárselo. Corresponde a un círculo sin fin, generando deseo y al mismo tiempo satisfaciendo el mismo, pero hasta cierto punto porque después habrá algo más que modificar, algo que aún no encaje con la perfección.

Horkheimer y Adorno en la Dialéctica de la ilustración denuncian con fervor el trabajo de los medios masivos en los individuos y sus relaciones con la sociedad, afirman que enajenan con la repetición de los mensajes, la igualación de los productos, manipulan los estilos de vida con el lenguaje y las técnicas, rectifican las estructuras dominantes, engañan proponiendo una felicidad falsa y provocan estandarización con fines de rentabilidad económica y control social. (Segoviano García, 2011).

Concluyo que con todo lo anterior vemos que el cuerpo va dejando de ser una fuente de satisfacción y la imagen que proyectamos en el espejo refleja con frecuencia inquietante nuestros miedos y ansiedades. La alimentación ya no es tampoco proveedora de disfrute, como era antaño. El uno y la otra se someten a restricciones, exigencias y regulaciones. No se come aquello que es sabroso, sino lo que se asume como saludable; las naturales imperfecciones de la corporalidad –por constitución o por los avatares de nuestra propia existencia– tienen que ser mitigadas, disimuladas o eliminadas, de modo que calcen con el ideal publicitado (Romero Croce, 2012).
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La manera en que ahora nos vemos influenciadas (os) por diversos factores externos como la sociedad y los medios (relacionados entre sí) va más allá de los factores internos y de nuestra psique. Hoy por hoy tenemos que los trastornos de alimentación ocupan ya el tercer lugar (como enfermedad) en los países desarrollados y las cifras van en aumento, es por ello que lo que se nos presenta en el internet, en la televisión y en la prensa resulta ser tan importante.

Ya que los casos no se muestran de manera aislada (porque todos estamos expuestos a lo que se nos muestra en los medios) el problema no puede tratarse individualmente como siempre se ha hecho. Es importante que se dé una educación conjunta tanto a familiares, tutores e hijos y medios para evitar la propagación de conductas nocivas y promover conductas saludables de aceptación del cuerpo generando así seguridad y buena autoestima lo que nos vuelve menos vulnerables a la manipulación y al consumo del cuerpo perfecto.
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Otro punto importante serían las instituciones escolares desde los niveles más básicos hasta los más altos, estas deberían promover la buena salud mental como factor primordial para la salud física dando talleres, charlas, ponencias y demás que informen a los niños, adolescentes y adultos jóvenes (principales víctimas de los medios en cuanto al concepto de cuerpo ideal) sobre cómo observar lo que nos venden los medios y así crear personas críticas y más saludables.

Pero estas acciones no pueden ser aisladas y discontinuas, como menciona Romero Croce (2012),  sino que deberían ser parte de un plan integral que fomente tanto la intervención sobre la población, como la investigación sistemática acerca de la conducta alimentaria, la imagen corporal, los efectos de los Medios y la presencia del Estado. Se debe tomar una debida conciencia de la gravedad de la situación aquí descrita con el objeto de desarrollar políticas de prevención, tal como sucede con otros males, como el cáncer o las enfermedades debidas por el tabaquismo. En este contexto, los medios de comunicación están llamados a desempeñar un rol preponderante. 

Estas estrategias podrían tener como resultado que las personas aprendan a alimentarse saludablemente y que al momento de querer bajar de peso reconozcan que los alimentos hipocalóricos tienen ciertas desventajas nutricionales. Consumirlos sería una elección personal, sin quedar atrapados en la ilusión de que comer comida de dieta hipocalórica es necesariamente sinónimo de comer sano (Bazán & Miño, 2015).
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Referencias

[1] Balbi, M. B. (2013). “Influencia de modelos ideales de belleza y delgadez, propuestos por los medios de comunicación en adolescentes mujeres”. El Salvador. Disponible en:
[2] Bazán, C., & Miño, R. (2015). “La imagen corporal en los medios de comunicación masiva”. Psicodebate, 23-42. Disponible en:
[3] Ladero González, M. (2016). “Influencia de los estereotipos de belleza actuales en la percepción de la imagen corporal”. Salamanca. Disponible en:
[4] Madero Castro, A. M. (2017). “Género, medios de comunicación y poder. Una mirada a las revistas de moda para mujeres: el caso Vogue”. Bajalú: Revista de Cultura y Comunicación, 22-42. Disponible en:
[5] Martínez Barreiro, A. (2004). “La construcción social del cuerpo en las sociedades contemporáneas”. Papers, 127-152. Disponible en:
                http://papers.uab.cat/article/view/v73-martinez
[6] Romero Croce, J. (2012). “El malestar actual de la cultura y la martirización del cuerpo”. Psicología y salud, 205-214. Disponible en:
[7] Segoviano García, J. (2011). “Dialéctica de la Ilustración y sus aportaciones a los estudios de los medios masivos”. Razón y palabra. Disponible en:
[8] Oliva Marañón, C. (2014). “Reseña: Culto al cuerpo, una visión a través de los medios de comunicación”. Fonseca Journal Comunication, 134-138. Disponible en:
[9] Carrillo Durán V. (2013). “Influencia de los factores que definen el modelo estético corporal en el bienestar de las mujeres jóvenes afectadas o no afectadas por anorexia y bulimia”. Saúde Soc. São Paulo. 468-484. Disponible en:
[10] Gil Madrona, P. (2012). “La satisfacción corporal y su rol en las relaciones sociales”. Universitas Psychologica, 12(2), 547-558. Disponible en:
[11] Salinas Ressini, D. (2011). “Los medios de comunicación, los ideales de belleza y la manifestación de la anorexia”. Punto Cero, Universidad Católica Boliviana. 18-24. Disponible en:
[12] Nápoli, Cecilia. (2007). “La imagen estereotipada de la mujer, en la comunicación visual y el diseño”. Universidad Abierta Interamericana. Disponible en:
[13] Gugliotta, Marisa. (2013). “El uso del cuerpo femenino en los medios de comunicación masiva: Cuerpos femeninos en programas y publicidades de la televisión argentina actual. Estereotipos, roles y criterios de belleza”. Universidad Nacional de la Plata. Disponible en:
[14] Ponferrada, Gustavo; Palacios, Alberto; Taquini, Alberto. “Persona humana y globalización”. Disponible en:
[15] Gordillo Álvarez-Valdés, Lourdes. (2011). “El cuerpo humano y su proceso de objetivación”.  Revista internacional de Filosofía. 357-367. Disponible en:
[16] Álvarez, Micaela; De los Santos, Florencia; Rezk, Belén. “Influencia del estereotipo de belleza en el mundo occidental actual”. Disponible en:
[17] Monkobodzky, Sergio. (2008). “El cuerpo ¿Un objeto de consumo? Reflexión desde una perspectiva económica”. Jornadas de cuerpo y cultura de la UNLP. Disponible en:
[18] Ibáñez Picón, Jessica. (2012). “El cuerpo femenino en el contexto de la globalización”. Revista de Educación Física. 25-29. Disponible en:
[19] Fanjul Peyró, Carlos. “El estereotipo somático del hombre en la publicidad estética y su influencia en la vigorexia masculina”. Disponible en:
[20] Muñoz López, Ana M. (2014). “La imagen corporal de la sociedad en el siglo XXI”. Universitat Internacional de Catalunya. Disponible en:
[21] Barrón Hernández, Jenny; Coronel Tovar, Pamela; Sandoval Sánchez, J. Rocío. (2015). “Una alternativa a los estereotipos de belleza adoptados por las niñas y una motivación a su desarrollo”. Universidad Autónoma Metropolitana. Disponible en:
[22] Frances Young, Sarah. (2018) “The Anti-Obesity Rhetoric Is Not Helping Anyone And We Need To Start Seeing That”. Disponible en:
[23] Frances Young, Sarah. (2018). “Exercise: Is it Part of Your Healthy Lifestyle, or Are You Waging War on Your Body?”. Disponible en:






domingo, 13 de mayo de 2018

"stories"


“Stories”
Omar Hernández Chávez

Desde el 2003 cuando comenzamos a ver esta emergencia de redes sociales  y hasta el día de hoy que dependemos de ellas para realizar negocios, transacciones, comunicaciones y demás, se han creado cada vez más especificidades dentro de cada plataforma. La forma de comunicarnos y de transmitir información ha cambiado. Siendo uno de esos cambios más recientes el uso de las historias en las que se nos atiborra de momentos, sentimientos, marcas y modelos (Castells, 2013).
Algunos días atrás estaba yo revisando algunos mensajes en el celular. Abrí mi centro de mensajes primero en una aplicación, luego en otra y por último en otra más. Entonces llegó a mi reminiscencia un pasaje que había leído, que dice así “Para el individuo, el espacio público no es mucho más que una pantalla gigante sobre la que son proyectadas las preocupaciones privadas sin dejar de ser privadas ni adquirir nuevos valores colectivos durante el curso de su proyección: el espacio público es donde se realiza la confesión pública de los secretos e intimidades privados” (Bauman, 2000). 

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La duda que me surgió es ¿por qué actualmente las personas creamos la necesidad de capturar y compartir cada momento de nuestra privacidad? ¿Tenemos derecho de criticar lo que para el otro es sagrado (por ejemplo sus alimentos)? Y es que lo que inicialmente era leer los mensajes más importantes se convirtió en un desfile de fotos y videos que los conocidos, amigos y usuarios compartían; es decir me puse a ver la sección de Stories. Desde una cara sonriente hasta un platillo de comida italiana en algún Restaurant en la ciudad de México pasé casi dos horas viendo la vida de otros en pequeños fragmentos proyectados sin atender si eran secretos privados o justamente había una elección de lo que querían que yo viera.
Resultado de imagen para stories instagram Ese espacio Público, como dice Bauman, es usado para revelar tus gustos y disgustos, tus acciones además de tus omisiones; sin embargo lo que llamó más mi atención es que la mayoría de usuarios lucían sonrientes, felices, extasiados de bendiciones, era como ver el final de una película rosa. Como nos hace la introspección Aldous Huxley en su obra “Un Mundo feliz” tal parece que estamos tomando un tipo de soma cuando compartimos algo en redes (Huxley).
Existe una creación de felicidad, muchas veces falsa porque si bien en el momento de tomar la foto o grabar el video “sacas” una sonrisa y compartes esa imagen simplemente porque  se ve “bien” ¿quién asegura que realmente estas bien?
Ahora bien, no solo es la creación de felicidad lo que hace singular el caso de las historias en redes sociales, también encuentro la sugestión y adopción de esquemas ajenos a la construcción de mi ser; por ejemplo había una historia que tenía la foto de un chico en ropa interior que tenía el slogan “síguelo y te manda más”. Como dice Lipovetsky “lejos de circunscribirse a las relaciones interpersonales, la seducción se ha convertido en un proceso general que tiende a regular el consumo, las organizaciones, la información, la educación, las costumbres. La vida de las sociedades contemporáneas está dirigida […] por una nueva estrategia de que desbanca la primacía de las relaciones  de producción en beneficio de una apoteosis de las relaciones de seducción” (Lipovetsky, 1983).
Es evidente que esa historia estaba dirigida a seducir para ganar seguidores, es decir no hay una relación verdaderamente interpersonal simplemente es una satisfacción del deseo. Es decir una cosificación de un cuerpo (que también es espíritu). En ese mismo sentido también surge una pregunta importante ¿público lo que yo quiero publicar o es un seguimiento de las tendencias? Bien, en primer lugar “Las redes sociales se convierten en efectivos canales de transmisión y producción cultural donde los individuos recrean y construyen su personalidad que está íntimamente ligada a la de los demás bajo diferentes episodios (Tórres Nabel, 2017)” esto significa que al haber confluencias de pensamiento y actitudes que me atraen la tendencia es adoptar esa misma figura. Consigo adquirir una identidad a través de las imágenes que me traen un sentimiento o una emoción. Además de la pequeña artimaña de las redes sociales que te enlazan con usuarios similares haciendo análisis de tus preferencias a través de los “me gusta” que das o recibes. En segundo lugar es así como hago un cruce entre el uso del deseo y la creación de personalidades donde el primero mueve las emociones inmediatas y lo segundo es llenar vacíos del ser.
Después seguía otra historia de una chica promocionando maquillaje. Aquí lo que quiero señalar es que yo no decidí ver ese anuncio, me fue impuesto. Es decir el uso de la historias por parte de las agencias de marketing para colgar y hacer viral una marca ha dado paso a personalizar el consumo. Como menciona el siguiente fragmento:
“Está claro que la tendencia es ir potenciando la personalización. Es la era del Marketing UNO a UNO, donde la relevancia de la información es más importante que nunca al poder elegir el usuario la publicidad que recibe. En dicho artículo se comentaba que MySpace ha desarrollado una aplicación denominada HyperTargeting que busca información en las páginas de sus miembros para determinar sus intereses y a qué clase de mensajes comerciales podrían responder. MySpace empezó identificando audiencias en 10 grandes categorías, como música, viajes y deportes, y ahora está creando 100 subcategorías dentro de esos grupos. El objetivo es reducir las audiencias hasta que se pueda distinguir, por ejemplo, al aficionado de novelas históricas del que se inclina por lecturas humorísticas o novelas de ficción” (De Salas Nestares, 2010).
De ahí que en el momento que yo visito una página ya sea por curiosidad u ocio, bastaran unos minutos para que posteriormente se me hagan recomendaciones de lo que puedo o debo comprar. Claramente  me estoy refiriendo a las historias en redes sociales específicamente. Esto es ya que dentro de ese juego de compartir con otros mis gustos hay un trasfondo icónico en el que también se comparten códigos, símbolos y se borran unicidades; como nos dice Baudrillard:
“[…]Todo ha cambiado en la forma: en todas partes, se opera la sustitución y el lugar de lo real aparece ocupado por lo «neo-real», completamente producido partiendo de la combinación de elementos del código. En toda la superficie de la vida cotidiana, se da un inmenso proceso de simulación, a imagen y semejanza de los «modelos de simulación» sobre los que trabajan las ciencias operacionales y cibernéticas. Se «fabrica» un modelo combinando rasgos o elementos de lo real y se lo hace «representar» un acontecimiento, una estructura o una situación futura y luego se sacan conclusiones tácticas a partir de las cuales se opera sobre la realidad.” (Baudrillard, 1998)
Lo que nos dice me recuerda a aquel artículo sobre la campaña de una prestigiosa tienda de ropa y  accesorios que está en miras de crear una aplicación en la que se simula usar una prenda antes de adquirirla. También me recuerda a la historia de un usuario en la que dice ¡al fin! Y aparece una foto de un paquete recibido, siendo este el celular que está de moda.
Es necesario hacer una aclaración. Existe una diferencia entre el objetivo de las historias en redes sociales y el uso que hacemos de las historias en redes sociales.
Otra característica de las historias en las redes sociales es el tiempo que tienes para verlas y el tiempo que duran en ese espacio.  Y es así como llegué a la pregunta ¿Cuánto tiempo gastas leyendo o viendo lo que los demás están haciendo? La rapidez y la inmediatez de las historias en redes sociales expresan lo que dice Bauman se utiliza el tiempo como herramienta y el espacio como valor (Bauman, 2000).
Además de lo que ya mencioné anteriormente, decidí titular a este escrito “Stories” porque encontré una dualidad en el fenómeno. Primero que cuando hablamos de historias en redes sociales estamos hablando de pequeños momentos que delatan un instante de la vida de una persona muchas historias dentro de una vida. Por otro lado también se interpreta que las imágenes y videos son parte de la historia de un individuo, una sola historia diferentes momentos. Eso es un tema mucho más grande pero lo traigo a colación porque me gustaría reflexionar sobre cuál es la significancia de la palabra historia para cada uno de nosotros y más aún cuando las redes sociales se han posicionado como fenómenos de masas que han producido muchos cambios en la forma de relacionarnos actualmente.
En ese sentido es que existe la Historia social que nos orienta a ver la construcción histórica como resultado de las cosas cotidianas, las vivencias de las personas y los movimientos de la sociedad (Samuel, 1991) aunado a esto “hay dos visiones acerca de la historia social. Una la concibe como abarcadora de la sociedad en su conjunto, de todos los aspectos que hacen la historia. La otra mirada, ve la historia social como una historia de campos especiales, de ciertos estudios particulares” (Grez). Es en ese sentido que las pequeñas partes de todas y cada una de nuestras vidas se unen creando una sola historia en la compatibilidad de usuarios.
En conclusión quisiera señalar que una cuestión es el némesis de las historias en redes sociales que si bien era de tipo recreativo y que se requirió de gran inteligencia además de dotación de factores para que fuera realidad, otra cuestión muy diferente es cómo nos sentimos con esta tendencia y qué uso le damos.



Referencias

Baudrillard, J. (1998). La sociedad de consumo: Sus mitos, sus estructuras. Londre, Inglaterra.
Bauman, Z. (2000). Modernidad Líquida. Argentina: Poilty Press y Blackwell Publishers Ltd.
Castells, M. (2013). Prefacio: Autocomunicación de las masas y movimientos sociales en la era de Internet. Anuario del conflicto social, 1(1).
De Salas Nestares, M. I. (2010). La publicidad en las redes sociales. De lo invasivo a lo consentido. Icono14, 8(1). Obtenido de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3301280
Grez, S. (s.f.). "Debates en torno a la Hoistoria Social, una aprximación desde los historiadores. Ciclo de Charlas preparatorias para la 1ªJornada de Historia Social. Obtenido de http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/122852/Historia_social_Importancia_y_vigencia_en_la_actualidad_Sergio_Grez.pdf?sequence=1
Huxley, A. (s.f.). Un mundo feliz.
Lipovetsky, G. (1983). La era del vacío . Barcelona : Anagrama.
Samuel, R. B. (1991). ¿Qué es la Historia Social...? HISTORIA SOCIAL, 135-149.
Tórres Nabel, L. C. (2017). Mente extendida y Redes sociales. Telos: Revista de Estudios Interdisciplinarios en Ciencias Sociales, 19(3), 545-558. Obtenido de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6219246




LA MÚSICA COMO MEDIO DE INFLUENCIA EN LA IDEOLOGÍA Y EL COMPORTAMIENTO HUMANO.

Por: Mariela Bracamontes Peralta

  • Introducción.

Actualmente, la música es parte esencial de nuestras vidas. Se han creado infinidad de mezclas, sonidos y ritmos que pueden complementarse con el canto, lo que la hace un medio de expresión oral. La música ha evolucionado tanto que hoy día, se escriben canciones sobre casi todos los temas posibles, utilizándola así mismo como mecanismo para influir en las personas de manera directa o indirecta.

De este modo, es importante concientizarnos sobre la información que se obtiene de la música, ya que ésta puede ser tanto benéfica como perjudicial. No siempre se elabora un análisis correcto sobre el contenido de las letras de las canciones, incluso muchas veces podemos cantar sin poner la debida atención a la letra o el significado de la misma. Es por ello que todos estamos expuestos a ser manipulados por el discurso que se promueve en los distintos géneros musicales que existen, ninguno es la excepción.

  • ¿Qué es música?

Comencemos definiendo qué es música. La música es el arte de combinar los sonidos y los silencios, a lo largo de un tiempo, produciendo una secuencia sonora que transmite sensaciones agradables al oído, mediante las cuales se pretende expresar o comunicar un estado del espíritu (Coronel, 2013).  Aunque el origen de la música es desconocido, muchos expertos en el tema han asociado su nacimiento junto con la aparición del lenguaje.

Un punto interesante acerca de la música es que, al igual que el arte en general, aunque un autor enseñe la metodología de sonidos a distintas personas, el resultado de los sonidos entre estas dos partes nunca va a ser el mismo. La relación entre el estado de ánimo, a que púbico va dirigido o el contexto en el que se vive, son algunos de los ejemplos que influyen a la hora de crear música. Sin embargo, a pesar de ser pocos los creadores de este tipo de arte, es clara la evolución que ésta ha tenido a través del tiempo y su gran influencia en la esfera social, ya que, al ser universal, sea cual sea el género, el acceso a ella es generalmente sencillo. En la actualidad, es evidente la importancia de la música en nuestra vida cotidiana, incluso se considera casi imposible imaginar un contexto social sin la presencia de este modo de expresión.

  • Importancia de la música.

Se dice que ser humano tiene contacto con la música incluso antes de nacer, ya sea por medio del padre o de la madre. Muchos expertos han recalcado la importancia de la música para el desarrollo del ser, por lo que se ha propuesto incluso introducir la educación musical dentro de los planes de estudio, ya que la música sirve como vehículo para comunicar creencias, valores y formas de comportamientos mediante la creación de habilidades como lo son el desarrollo perceptivo, creativo y la conciencia musical (Ángel Alvarado, 2013).

Podemos analizar que la juventud es la etapa de la vida en donde generalmente, nos vemos más involucrados y -por lo tanto, influidos- por la música. Una melodía o canción puede cambiar drásticamente nuestro estado de ánimo, nos podemos identificar con las letras de algunas canciones dependiendo nuestro contexto, o podemos incluso relacionarlas con situaciones pasadas que se manifiestan en forma de recuerdos. Sin embargo, estos comportamientos no necesariamente tienen que ser manifestados de manera positiva.

Es importante recalcar que el aporte que tomamos de la música, depende de nuestro nivel de conciencia individual. Es decir, de nosotros depende el uso que le damos al arte tanto al crearlo, como al consumirlo. Teniendo en cuenta que es un medio de expresión oral, es un arma perfecta para influir en el pensamiento de la sociedad en diversos sentidos y en magnitud de temas en específico. La ineficiencia en su regulación, ha provocado que la música sea utilizada como medio de libre expresión sin censura en temas políticos, religiosos, sexuales, de amor, etc., y que siempre lleva consigo la intención de transmitir un mensaje ya sea de manera emocional, ideológica, o de ambas.

Esto no significa que toda la música sea creada por los autores con la intención de imponer algún pensamiento a los oyentes, pero aun así la intención no sea esta, es muy grande la posibilidad de que esto pueda llegar a suceder. Por otro lado, existen canciones que si pretenden influir en el modo de vida del público preceptor, y en donde la posibilidad de que esta técnica sea exitosa, es mucho mayor. El fanatismo y la fácil manipulación, pueden orillar al individuo, ya sea de manera consiente o inconsciente, a adoptar modos de conducta que se ven relacionados con el tipo de música que escuchamos.

La música es una de las artes que más nos acompañan a lo largo de nuestra vida y teniendo en cuenta que la publicidad es una actividad propia de nuestro día a día es lógico que beba y utilice la música como recursos para captar nuestra atención y evocar nuestros recuerdos y memoria, buscando esa identificación con los productos que nos presenta (Vázquez Gestal, 2013).  Nuestro nivel de conciencia es un factor importante que determina la manera en que disfrutamos de este tipo de arte.

A continuación, presento algunos ejemplos de distintos temas en donde la música ha jugado un papel importante, ya que en muchas de sus letras se ven reflejados mensajes directos sobre diversos pensamientos ideológicos y emocionales con o sin intención de ser adoptados por el público consumidor.

Violencia.

Los narcocorridos son un claro ejemplo de cómo la música puede influir en la conducta violenta de los jóvenes mayormente. En la actualidad, es común notar que la mayoría de adolescentes que escuchan este género, aspiran a un modo de vida similar al de las historias narradas. Han tenido gran impacto en la sociedad, ya que fomentan la violencia y hacen que el narco, en vez de ser un delito, sea algo agraciado y de prestigio ante los demás (Santos Vásquez).

Ejemplo: El niño sicario, Calibre 50.

“Plebe ya te manchaste las manos de sangre, ni modo ya no queda de otra solo queda entrarle. Te enseñaste a matar temprano, y has tomado el mal camino, no cumples ni los 15 años y aun tienes la cara de niño, no llores ni te sientas mal, así todos empezamos. Bienvenido al mundo real, ahora ya eres un sicario. Tus lágrimas seca muchacho, pronto vas a acostumbrarte, tus manos están temblando. Como cualquier principiante las calles han sido tu escuela, y el vandalismo tu vida. Pasaste hambres y tristezas, la mafia ahora es tu familia, escucha bien lo que te digo. Pondré esta pistola en tus manos, tú me cuidas, yo te cuido, me traicionas, y te mato. Pasaron tan solo dos años y el novato se hizo experto al estilo siciliano, no sentía remordimiento, el niño se fue para siempre y el hombre salió en defensa. Soy pistolero de un jefe más de 100 llevo en mi cuenta.”



Sexualidad.

La sexualidad es un tema que se ha abordado de manera distinta en los últimos tiempos. La reivindicación sexual, ha sido abanderada por muchos que, hoy en día, es común escuchar contenidos musicales sobre el tema sin que cause revuelo como en años anteriores. Es por eso que actualmente, muchas de estas canciones han influido en el pensamiento y la conducta de muchas de las personas.

El problema no es la fascinación o la seducción que comunica la sexualidad, sino lo que genera dicha persuasión cuando no se cuenta con los elementos necesarios para reflexionar sobre los contenidos que se difunden, cuando no se puede ejercer un criterio con respecto a lo que se ve o escucha sobre la sexualidad, como sucede con la población adolescente o joven, vulnerable a los contenidos y consumos, tanto simbólicos como mercantiles (Martínez Noriega, 2014).

Ejemplo: Girl gone wild - Madonna

“Las chicas sólo quieren algo de diversión, arder en fuego como un arma recién disparada, amanecer en el suelo hasta que la luz del día diga hola, las chicas sólo quieren algo de diversión...

Sé que no debería actuar así, sé que las chicas buenas no se portan mal, pero soy una chica mala, como sea, perdóname...”.



Y siguiendo con el tema de la sexualidad, la industria musical desempeña un papel determinante como mecanismo generador de modelos de comportamiento y roles sexuales, diferencias de género y dominación masculina. El reggaetón es un claro ejemplo (Martínez Noriega, 2014). Este género urbano tiene como característica común dejar fuera normas sociales y morales ya establecidas.

Ejemplo: 4 babies- Maluma

“Ya no sé qué hacer no sé con cuál quedarme, todas saben en la cama maltratarme, me tienen bien, de sexo me tienen bien. Estoy enamorado de cuatro babies, siempre me dan lo que quiero, chingan cuando yo les digo, ninguna me pone pero”.



Política.

Dentro de la esfera política, es fácil identificar dos posiciones: por un lado, está la sociedad que utiliza la música para manifestar su inconformidad con el gobierno, y por el otro, los partidos políticos que actualmente han utilizando la música para dar promoción a sus candidatos he influir ideológicamente en la población.

Ejemplo 1: Gimme the power – Molotov

“La policía te está extorsionando (dinero!) pero ellos viven de lo que tú estás pagando y si te tratan como a un delincuente (ladrón!) no es tu culpa, dale gracias al regente. Hay que arrancar el problema de raíz y cambiar al gobierno de nuestro país, a la gente que está en la burocracia, a esa gente que le gustan las migajas. Yo por eso me quejo y me quejo porque aquí es donde vivo y yo ya no soy un pendejo. ¿Qué no wachas, los puestos del gobierno? hay personas que se están enriqueciendo. Gente que vive en la pobreza y nadie hace nada porque a nadie le interesa, la gente de arriba te detesta, hay más gente que quiere que caigan sus cabezas. Si le das más poder al poder, más duro te van a venir a coger porque fuimos potencia mundial, somos pobres, nos manejan mal”



Ejemplo 2: Movimiento naranja - Yuawi

“Movimiento naranja, el futuro está en tus manos. Movimiento naranja, ¡movimiento ciudadano!, ¡Somos! niños libres, convencidos que todo es posible, ¡Somos! libres como el viento, como el águila que está en movimiento, ¡Todos!”



Estereotipos de vida.

No es una sorpresa que el mundo está lleno de estereotipos, etiquetas y perspectivas de vida. Muchas de estas, se encuentran fundamentadas en distintos géneros de música y en canciones muy específicas. También se habla de “rol”, papeles sociales según la estructura social, el estatus, que marcan cómo ser, sentir y actuar. No son más que un conjunto de funciones, normas de comportamiento y expectativas sociales de conducta apropiadas o adecuadas para cada grupo social y que regulan las relaciones interpersonales (Fernández Poncela, 2011), en ahí donde la música cumple un papel fundamental al legitimar estos roles, o revelarse ante ellos, incluso, se puede llegar a relacionar a los cantantes con estas etiquetas. De nosotros dependerá si reaccionamos a tales canciones de manera positiva o negativa.

Ejemplo: Independent Women – Destiny´s Child

“Los zapatos en mis pies, los compré yo. Las prendas de vestir que utilizo, las compré yo, el rock que bailo, lo pagué yo, porque dependo de mí.  La casa en donde vivo, la compré yo. El carro que conduzco, lo compré yo. Dependo de mí (dependo de mí).

Todas las mujeres que son independientes, apóyenme aplaudiendo. Todas las madres que son beneficiaras, apóyenme aplaudiendo. Todas las damas que realmente me sienten, apóyenme aplaudiendo.”


Conclusión.

La música es un medio de expresión oral que puede utilizarse tanto de manera positiva como negativa. Tiende a manifestarse como una actividad especializada que es realizada por pocos y consumida por muchos, como un bien de consumo del que su principal encarnación es el sonido y cuyo principal valor es hedónico (Cross, 2010).  Puede utilizarse como herramienta para imponer creencias y costumbres tanto de manera directa como indirecta. De esta forma, su consumo y promoción consiente, permitirá que hagamos un correcto análisis del contenido y una eficaz elección de temas a reproducir sin caer en la posible manipulación.

Referencias

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