TELEVISA, UNA VENTANA A LA “REALIDAD”
Por: Carrasco Alonso Cecilia
Monserrat.
La influencia de los medios de
comunicación que como objetivo principal debería ser la democratización de la
información clara y objetiva se ha ido incrementando lo largo del tiempo enmarcando
su contenido informativo con base en
ideologías que atienden sus intereses económicos desviándose así de sus
verdaderos objetivos. A través de este pequeño apartado trataré de enfatizar en
el poder de los medios, especialmente el caso televisa en México, y como ha
logrado éste consolidarse a través del tiempo permeando en el imaginario de la ciudadanía a lo largo del
tiempo a través de viejas técnicas y que a pesar de la aparición de
nuevas TIC´s sigue jugando un papel importante en el país.
Comenzaré relatando resumidamente los inicios de la
empresa que logran destacar desde mi punto de vista la ideología que maneja hasta
estos días. El ingeniero Guillermo González Camarena inicia su proyecto de
televisión a color en 1940, el presidente Lázaro Cárdenas lo apoya y lo envía a
Estados Unidos y Europa para realizar un estudio en el cual se vio reflejado su
preferencia por adoptar el sistema utilizado por las empresas televisivas
estadounidenses debido a que por cuestiones técnicas era preferible de esta
forma y así tener más facilidad en la adquisición de equipo necesario para utilizarse en México ya que en el país existía
una cantidad insuficiente de este tipo de equipo. Posteriormente en el gobierno de
Miguel Alemán Valdés se otorgan las primeras dos concesiones televisivas a
Rómulo O´Farril en las que se establece que el contenido de los programas será
únicamente con fines culturales. Sin embargo, comienza una nueva etapa en la
que a través de medios legales Emilio Azcárraga Vidaurreta comienza a
introducirse en el negocio televisivo bajo el nombre de Telesistema, en esta
etapa también se plantea la libertad de expresión, lema bajo el cual estas
televisoras existentes comienzan a tener más autonomía sobre el contenido que
envían a sus receptores, influye también en esta nueva etapa la creación del
video-tape con la cual se comienzan a grabar programas para transmitirlos después,
así es como en los años 60 comienza a visualizarse la figura de las series o
programas previamente grabados, como el informe de gobierno del presidente en
Gustavo Díaz Ordaz, en cuyo mandato se otorgaron las concesiones de los canales
ocho y trece con los cuales se adaptan al sistema estadounidense caracterizado por
manejar el costo por millar, es decir, la única petición es que el canal sea
visto por el mayor número de televidentes posibles.
En 1973 se consolida la empresa conocida hoy como televisa; de la fusión de
Telesistema y Televisión Independiente de México, esta nueva etapa de éxito
para grupo Televisa se debe a que se incluyeron cambios tecnológicos, el más
importante la utilización de microondas para enviar información, de este el nombre
de televisión vía satélite o Televisa, en los años 80 contrata el servicio de
satélite de Estados Unidos con el que tiene un mayor alcance en la mayoría de
los Estados de México. Un par de años después con la autorización del
presidente José López Portillo se emprende el concurso para crear un sistema de
satélites que reemplazara el viejo, así es como en 1985 se colocan en órbita
los nuevos satélites conocidos como Morelos con los cuales Televisa es dueña de
36 calanes televisivos, es así como comienza la nueva etapa de esta empresa y como
se forja un pasado con una inclinación al partido que estuvo en el poder
durante el auge de la televisión mexicana y que según sus propios dueños el
avance de Televisa no fuese posible sin la ayuda de los presidentes en turno, que
desde sus inicios tuvieron una postura flexible en incluso en la negociación de
impuestos aplicados a las empresas de telecomunicaciones. (Trejo, 1987)
Desde sus inicios Televisa de ha
caracterizado por su programación influyente en la sociedad mexicana a través
de programas de entretenimiento e informativo principalmente. Los espacios
informativos, es decir los noticieros se han vuelto una figura importante porque
son una ventana al mundo y a la realidad, a través de estos la población se
informa de lo que pasa en el contexto internacional, nacional e incluso local.
Sin embargo, el exceso de información captada hoy en día hace que sea imposible
mostrar todo y es por eso que las agencias informativas eligen qué mostrar a
sus televidentes siguiendo una agenda. La agenda de contenidos es aquella gama
de temas que se exhibirán ante los televidentes, esto implica darles
importancia a algunos y excluir otros, esto incide directamente en los
televidentes haciendo que recuerde ciertos temas. Una agenda es el producto de la línea editorial,
así mismo, esta es un sistema de valores, creencias y significados que
determinan la manera de percibir la realidad por parte de las instituciones
periodísticas, por tanto a través de ella se puede identificar la ideología
política que manejan los medios informativos, ya que por lo regular no sólo
abordan temas de la agenda sino también tienen una forma de cómo abordarlos, es
decir, un enfoque que vaya de acuerdo a lo que quieren proyectar al receptor
del mensaje siguiendo su agenda y línea editorial, a esto se le llama framming o encuadre, es decir, lo que se muestra de cada noticia, el enmarque
que se le da o lo que se desea mostrar de ésta. A su vez, un encuadre implica juicios de valor por
parte de los reporteros o creadores de la noticia que afectan la decodificación
del mensaje a los receptores debido a que limita ciertas partes de la noticia
de acuerdo a sus juicios de valor que genera una pérdida de objetividad de la
noticia. (Martínez
Garza, González Macías, & Miranda Villanueva, 2017)
Un estudio de la revista
latinoamericana de Comunicación realizado en el 2015 tomando en cuenta el seguimiento de las
noticias presentadas en los noticieros principales de Televisión Azteca y
Televisa demostraron que 4 de cada 5 notas son referentes a la agenda política
y económica, además de presentar en la mayoría de estos a actores sociales
relacionados con el gobierno Federal (41%), Estatal (18%) o Municipal (12%).
Fuente: Revista Latina de Comunicación
Social
Se observó en esta misma investigación
que los actores sociales pasan desapercibidos en la agenda de estas dos
televisoras, es decir, noticias sobre empresas no gubernamentales, movimientos
sociales, o miembros de la sociedad civil, se minimiza la aparición de estos
para resaltar la de aquellos relacionados con el ámbito gubernamental,
principalmente los tres partidos con mayor número de militantes en el país,
PRI, PAN y PRD, que entre estos utilizan hasta un 90% del tiempo destinado a
las campañas políticas. (Sandoval Forero, 2002)
En México TV Azteca y televisa acaparan
el 90% de la audiencia, (Nájar, 2012) Grupo Televisa es
dueño de aproximadamente 68% de las concesiones en materia de televisión abierta,
en México existen 5 canales de televisión abierta de los cuales, 3 son de
Televisa y 2 de Tv azteca (Cortés, 2013) por lo tanto estas
dos televisoras son de gran importancia para la ciudadanía mexicana, la mayor
parte de esta se informa a través de estos medios.
Según los censos del INEGI
reportados en 2011, de los 28 millones de hogares existentes en el país, 92% de
estos poseen al menos un televisor, 82% de estas familias tienen un frigorífico
y 79% posee un aparato de radio, el 48 por ciento de las viviendas hay
calentador de agua, es decir, más de la mitad de los mexicanos se bañan con
agua fría pero en los hogares de 93 de cada 100 de ellos hay un televisor (Trejo
Delarbre, 2011) ,
además de esto la Open Society Foundations estimó que 77% de los hogares
cuentan con un aparato de DVD y aproximadamente 40% con algún tipo de sistema
de televisión de paga (Huerta-Wong & García Gomez,
2012) . Esto nos habla de la gran importancia que
tienen las televisoras a nivel nacional en México por ser el primer medio al
que regularmente se recurre en México para estar informado, esto ocurre tanto
por la influencia de dicho medio como también por la accesibilidad de éste,
debido a que en el país por situaciones de vulnerabilidad existen personas con
analfabetismo y por ende recurren a la televisión para estar informados de la
actualidad por ser un medio audiovisual.
Desde sus inicios como lo había
mencionado anteriormente las dos televisoras principales y especialmente Televisa
estuvo relacionado con el partido en turno, partido que en el poder duró 71
años hasta la transición al PAN en el 2000, que sorprendentemente esto no le
restó poder a la televisora ya que siguió haciendo las mismas prácticas, en
2006, una reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones (LFT) y Ley Federal de
Radio y Televisión (LFRT) se elaboró y entró en vigor el último año del
presidente Fox, en la que por los beneficios otorgados legalmente a la
televisora le apodan “Ley Televisa”, (Ricaurte, 2011) ya que de acuerdo con
algunos autores al someterse a la aprobación de dicha ley surgieron presiones a
la mayoría de los miembros de la Cámara alta y la Cámara baja del Congreso de
la Unión, y de esta manera se aprueba una ley que hace que el Estado pierda el
poder para dirigir las directrices de las políticas públicas referentes a la
comunicación.
“De acuerdo con esta ley se concede a las
televisoras privadas el uso, libre de todo cargo, de un bien público
perteneciente al estado mexicano, como es el espectro digital de frecuencias.
Esta ley ha sido considerada por diversos críticos, el regalo de un bien
público (espectro de digital de frecuencias) a un medio privado.” (Carrasco Gonzalez, 2012)
La aprobación de dicha ley fue
criticada por diversos académicos debido a su pronta aceptación dejando en
claro la estrecha relación del Estado y sobre todo el poder de Grupo Televisa.
Como conclusión por lo antes
mencionado, puedo afirmar que si bien la nueva era de tecnologías puede
colaborar en la democratización de la información a través de las nuevas
plataformas informativas que abundan en internet como las redes sociales, por lo menos en nuestro país esto tiende a ser
un proceso largo, un país en el que según datos recabados por CONEVAL en 2016,
53.4 millones de personas que habitan el país se encuentran en situación de
pobreza equivalente a un 43% de la población mexicana, de los cuales 7.3% se
encuentran en pobreza extrema (coneval, 2016) ¿cómo podrían estas
personas que seguramente en cifras reales son tal vez la mitad de la población
mexicana en situación de pobreza adquirir algún tipo de computadora o
Smartphone para acceder a otras agencias informativas que no sean las de TV?
Seis de cada diez mexicanos
tienen acceso a internet, mientras que en Suecia, Reino Unido o Japón la cifra
es 9 de cada 10, tan sólo en el contexto nacional el panorama es desgastante,
debido a que existe una brecha en esta misma cifra, ya que en las ciudades del
norte de México los hogares con acceso a internet es de un 70% (superior a la
media de 47%) mientras que en la lado sur del país como Chiapas y Oaxaca el
acceso de internet en los hogares de un 13 y 20% respectivamente. (García, 2017)
La gran pregunta es si los
mexicanos seguiremos siendo influenciados por las voces imparciales de las
televisoras como Televisa y TV Azteca difundiendo información que va de acuerdo
a sus líneas ideológicas sobresaltando actores de nivel gubernamental o
excluyendo la realidad de la sociedad civil. Cómo olvidar el caso de la Plaza
de las tres culturas del 2 de octubre de 1968 en el que el gobierno auxiliado
por Televisa primeramente ocultó del foco nacional el movimiento estudiantil y
que después de haber ocurrido dio una cifra falsa de 150 muertos cuando en
otros informes de diarios extranjeros se llegaron a reportar hasta 250 muertes
y 100 heridos (Aristegui Noticias, 2013) , o recientemente la
desaparición de los 43 estudiantes de Guerrero que a través de la agenda de los
medios poco a poco la noticia se fue desvaneciendo del centro de los noticieros
dejando de lado un crimen en el cual se demandó al Estado mexicano ante la CIDH
por la impunidad de los delitos cometidos. (Flerro, 2015)
Las agendas de las televisoras están orientadas principalmente a los
intereses económicos propios y de las clases políticas preponderantes en el
poder, es decir, se ha se ha convertido en un sistema de medios elitista
dirigidos a satisfacer la demanda del Estado y de un grupo de empresarios que
expande su inversión a otros rubros argumentando en sus informes sus éxitos de
tal manera que se piense que por ser una empresa mexicana significa un orgullo
para México el que ésta siga creciendo, abarcando el sector de
telecomunicaciones entero, adueñándose de Sky, Cablevisión, Cablemás y TVI,
produciendo títulos de revistas, radio,
e incluso Televisa posee negocios de casinos y lotería en línea, así
como inversiones significativas en equipos de futbol profesional mexicanos, no
mencionando los negocios no consolidados como Iusacell, Imagina, Ocesa
entretenimiento, y Univisión en las cuales no tiene un capital considerable
invertido pero planea invertir más. En uno de sus informes Azcárraga se dirige
a sus accionistas de la siguiente manera:
“En octubre pasado, con mucho
orgullo, tuvimos oportunidad de celebrar 20 años de estar listados en la Bolsa
de Valores de Nueva York tocando la campana de apertura. Televisa ha cambiado
sustancialmente a lo largo de estos años y en especial en los últimos 10 años” (Televisa,
2013)
Argumentando que son una empresa
de talla internacional, la más importante de habla hispana en el mundo y que
así seguirá siendo como se ha ido desarrollando a lo largo del tiempo y que
debido a las nuevas reformas del 2013 en donde se abre paso a la competencia
adjudica su inserción en otros rubros del mercado para generar nuevas fuentes
de ingreso al consorcio.
Como pudimos observar es claro
que la empresa juega un papel importante en el imaginario colectivo de la
población mexicana pero que no obedece a los objetivos de cualquier medio de
comunicación objetivo, sino simplemente sigue intereses económicos estrechamente
ligados con las élites gubernamentales, es decir, lejos de informar a los
receptores simplemente les ofrecen un panorama que degrada la democratización
de la información real, aquella alejada de ideologías políticas. Es riesgoso
decir que influirá en las próximas elecciones de 2018 pero sin duda alguna
podemos argumentar que será un factor de riesgo para una cierta parte de la
población mexicana que observa los telediarios pensando que la información que
le es presentada es dirigida hacia él o ella con la total imparcialidad y con
el único objetivo de ser una ventana a la realidad.
BIBLIOGRAFÍA
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Trejo, D. R. (1987). Televisa,
el quinto poder. México, DF: Claves Latinoamericanas.

Monse, interesante tema. Pones en primer plano la situación de la televisión en México. Igualmente, el contenido de tu post contiene información necesaria para entender cómo llegamos al monopolio televisivo. Lo único que te faltó fue enlazar tu tema con las RRII, es decir, enriquecerlo con otros estudios de casos símiles en otras latitudes.
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